Un tema primordial en el cual se trabaja continuamente hoy en día es en la legalización del cannabis y cómo la sociedad se podría beneficiar con esto. Un buen número de países se encuentran trabajando para avanzar en los procesos de legalización para producir y exportar cannabis debido a los grandes beneficios medicinales que se han ido conociendo con el paso de los días, pero ¿es realmente sólo el uso medicinal de la planta el cual nos puede beneficiar?. 

Efectivamente en el área de la medicina el cannabis llega como una interesante herramienta que si bien no es una “planta mágica” que cure todas las enfermedades, se ha ido conociendo cómo puede ayudar en los tratamientos aliviando algunos síntomas y siendo efectivo en la cura de algunas enfermedades aplicando su uso junto con otras metodologías. Por esta razón, el uso medicinal se convirtió en el nuevo foco de varias empresas del sector ya que ven una gran oportunidad de entrar al mercado con sus cultivos y tener ganancias positivas en poco tiempo.

A pesar de lo anterior, en este blog nos concentramos en mencionar diferentes usos que se encuentran más relacionados a la construcción y fabricación de materiales como lo es el cáñamo industrial para la producción de cuerdas o tejidos. Esto no es algo novedoso que hasta hace poco se descubrió, como vimos en un blog anterior, diversas culturas antiguas tenían el cáñamo como un material primordial en sus sociedades ya que lo usaban para llevar a cabo un sin fin de actividades hasta que llegó su prohibición y  errónea denominación de “droga”.

¿Usar cannabis para la construcción?

Mencionar que el cannabis puede llegar a ser un material excelente para la construcción es algo revolucionario y extraño para la comunidad. Relacionar una planta que comúnmente se ha tachado de “droga” o que apenas se considera como un buen recurso medicinal con el sector de la construcción probablemente puede llegar a ser considerado por un gran número de personas como una locura. 

Sin embargo, algo que pocas personas conocen es la variedad estrella del cannabis, el cáñamo. Una clasificación del cannabis el cual tiene bajas tasas de THC (< 0,2%), que era muy usado desde bastante tiempo atrás por diferentes comunidades ya que sus propiedades eran excelentes para diferentes actividades.

Actualmente, en la ardua búsqueda de nuevos materiales que sirvan para la construcción pero que a su vez tengan un efecto más amigable con el medio ambiente, se encontró que las fibras que se fabrican con cáñamo pueden convertirse en ladrillos bastante resistentes y con propiedades favorables para las obras. 

Una de las personas que se encuentra impulsando el uso de este material como materia prima para la construcción es Monika Brümmer, arquitecta alemana que encontró este nuevo recurso para la construcción en 1996 mientras buscaba nuevos materiales que no se vieran tan afectados por las condiciones climáticas de la región mediterránea española. Según cuenta la arquitecta, los bloques no solo son resistentes y apropiados para sustituir el ladrillo convencional, adicionalmente, las fibras de cáñamo se usan para fabricar paneles aislantes, filtros de absorción acústica e inclusive pallets de cáñamo que tienen mayor inercia térmica que la lana, esto se convierte en una increíble ventaja del cáñamo como bloque de construcción frente al cemento o los demás materiales que se usan comúnmente.

El primer punto positivo para los ladrillos de cáñamo es la capacidad aislante con la que cuentan y su desfase térmico (las horas que le toman al calor para penetrar en el hogar), esto permite que sea un muy buen regulador de temperaturas para el hogar que se construya a base de cáñamo. Por otro lado, gracias a que no tiene nutrientes para parásitos, no necesita pasar por tratamientos químicos como lo hacen con la madera. Además, es un excelente aislante acústico (dando mayor tranquilidad dentro del hogar), es bastante resistente al fuego y lo más importante, el cultivo de cáñamo (que es el proceso inicial del cual se obtendrá la materia prima) es bastante amigable con el medio ambiente ya que puede llegar a regenerar y limpiar los suelos donde se cultiva ya que sus raíces son capaces de absorber las toxinas del suelo. 

Todo lo anterior lo convierte en un material increíble para la construcción, pero (siempre hay un pero) el costo económico de producción es elevado. Al ser un ladrillo poco común, que apenas se está empezando a usar y requiere de procesos de fabricación artesanal, resultan convirtiéndolo en un material costoso. Los bloques de Cannabric (empresa alemana en la producción de materiales para la construcción a base de cáñamo) tienen un precio de 10.000 a 15.000 euros (a finales del 2018) para una vivienda de tamaño medio. Sin embargo, según el arquitecto Ricardo Higueras, “Lo que ahorras en aislamiento hace que el precio final acabe siendo el mismo que de una vivienda tradicional” (El País, 2018).

Fibras de cáñamo para la producción de telas

Naturalmente es posible pensar en la posibilidad de convertir las fibras extraídas del cáñamo en tela mediante hilados y tejidos de dichas fibras. Históricamente, como se presentó en blogs anteriores, el cáñamo se ha usado por culturas antiguas para la decoración de artesanías y prendas siendo esta inicialmente la principal actividad para la cual se practicaba su cultivo. Con el paso del tiempo su función como fibra para tejido se vio relegada por otros materiales como el algodón, pero gracias a estudios históricos y científicos se ha vuelto a considerar el uso de este material para la producción de telas debido a las ventajas y beneficios que tiene con respecto a sus competidores.

La primera ventaja que encontramos en el cáñamo está en su proceso de cultivo. Es una planta fácil de cultivar que puede llegar a crecer inclusive en campos de suelo pobre sin necesidad de aplicar herbicidas y usando una cantidad de agua menor a comparación de otras plantas. Por otro lado, como se mencionó antes, es posible mejorar la calidad del suelo por medio de la reposición de nutrientes lo cual previene la erosión. Lo anterior, es un primer golpe bastante contundente, ya que hoy en día el cuidado del ambiente es una prioridad y al ser una planta capaz de mejorar el suelo y que no necesita de herbicidas saca una gran ventaja con respecto a los otros materiales.

Aparte de su fácil cultivo, las fibras de cáñamo son altamente resistentes a los esfuerzos de tracción y puede llegar a ser tan suave y versátil como lo es el algodón. Es un material con cualidades térmicas que le permiten ser fresco en verano y cálido en invierno (una tecnología increíble que a día de hoy parecería ser muy avanzada) y gracias a sus propiedades antibacterianas, su estructura molecular prismática refleja el 95% de las ondas UV. Volviendo a la comparación con el algodón, probablemente uno de sus competidores más importantes, la fibra de cáñamo es más fuerte, estable y duradera, contando además con mayor capacidad de absorción de agua (Mundo Textil, 2018).

Teniendo en cuenta lo anterior y la velocidad con la cual se están acabando los recursos naturales que son necesarios para la producción de telas de otro material como el poliéster o el acrílico, el cáñamo entra como un fuerte competidor a la industria textil, no solo por su amistad con el medio ambiente y su facilidad de producción, también por el número de ventajas que pueden convertirlo en un material ideal que hoy en día a sido usado por marcas como Adidas y Quiksilver o diseñadores como Ralph Lauren y Donatella Versace.

Tennis hechos por adidas a base de Cáñamo

Después de revisar estos dos usos para el cannabis, se puede dar un primer vistazo de lo diverso que puede llegar a ser este sector. Un cultivo de esta planta puede ser fuente no solo para venta con objetivos recreativos o para fines medicinales, sino también para mejorar la calidad de los materiales que se usan en industrias muy necesarias y relevantes a día de hoy. Si bien es cierto que en la industria de la construcción el valor de construir una vivienda a base de cáñamo es alto, puede llegar a reducirse el precio si el número de cultivos aumenta (más oferta de materiales) y a medida que los estudios vayan avanzando para encontrar nuevos procedimientos de fabricación de bloques de cáñamo que sean más económicos.

Referencias

  • López Letón, S. (2018, 13 octubre). El cannabis le planta cara al ladrillo. El País. https://elpais.com/economia/2018/10/11/actualidad/1539248215_081925.html
  • M.T. (2017, 8 agosto). Fibras naturales: Cáñamo. Mundo Textil. https://mundotextilmag.com.ar/fibras-naturales-canamo/

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