La industria del cannabis es un sector que en los últimos años ha tomado fuerza alrededor del mundo. En un principio, la sociedad mantenía un pensamiento estigmatizado debido a usos poco apropiados que la comunidad daba y a la relación que había entre la planta y el crimen o la violencia. A pesar de lo anterior, con el paso de los años, gracias a diversos estudios científicos e históricos hemos descubierto las diferentes propiedades positivas que no solo aportan a la salud, sino también a la evolución de ciertas actividades para volverlas más rentables y amigables con el planeta como lo son el uso del cáñamo como bloques de construcción, telas, biocombustible, alimentos, entre otros.

Por lo anterior, el mundo ha empezado a dirigir su mirada hacia la legalización y aumento de los cultivos de cannabis, buscando desarrollar nuevas aplicaciones medicinales e industriales y fortalecer el impacto económico de esta nueva industria. 

Actualmente, en Colombia y en el mundo vivimos en un periodo negativo para diversos sectores de la economía debido a los efectos que ha generado la pandemia del COVID-19, lo cual ha generado un mayor interés por parte del gobierno sobre el posible uso del cannabis como un salvavidas para la economía colombiana, siendo Colombia uno de los potenciales productores y exportadores de cannabis de gran calidad. 

En palabras del ex ministro de de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, quien es una de las voces más respetadas del sector económico del país, afirma que “el cannabis podría superar el recaudo fiscal de todo el sector agrícola si accede ahora al mercado mundial” y que “con este producto, estimamos que las exportaciones oscilarían entre 2.300 y 17.700 millones de dólares dependiendo del percentil de la distribución de resultados que se analice”, estos valores son muy llamativos no solo para el gobierno sino también para inversores y productores ya que es un mercado en el cual aún no se ha profundizado lo suficiente y que aún puede estar abierto para explotarlo y generar beneficios para el país en la temporada que vivimos.

A pesar del interés del gobierno mencionado previamente, muchos pequeños y medianos productores del sector no encuentran el suficiente apoyo económico que necesitan para llevar a cabo sus actividades debido al alto riesgo que se presenta en esta actividad, al poco respaldo que tienen dichos productores para pagar el préstamo o inversión que están solicitando y en algunos casos, al número de procesos y documentos que solicitan en la mayoría de entidades financieras con los cuales muchas veces los productores no cuentan. 

En consecuencia, dos nuevas alternativas están tomando fuerza en la industria del cannabis, el crowdfunding y el crowdleasing. Estas dos herramientas permiten conseguir inversión para cualquier productor sin importar su tamaño, de manera más sencilla sin requerir un número de procesos o documentos, en algunos casos innecesarios, asegurando de diversas maneras el pago a los inversores. 

¿Cómo funciona el CrowdFunding? 

El crowdfunding es una herramienta de financiación conjunta que nace como una alternativa a las bancas tradicionales. Dicha alternativa permite que un emprendedor o empresario con una idea de negocio, la exponga a diferentes potenciales inversores quienes podrán invertir de acuerdo a su capacidad. De esta manera, se reducen las barreras de entrada a dichas personas jurídicas para acceder a productos de inversión, así como se facilita el acceso a capital por parte de la compañía. 

Hoy en día en Colombia existen diferentes plataformas que enfocan sus actividades en el crowdfunding las cuales tienen un funcionamiento similar entre todas y se encuentran reguladas por el decreto 1357 de 2018.

En primera instancia el proyecto debe registrarse y brindar un número de documentos e información con el objetivo de conocer de qué trata el proyecto, cuánto dinero requieren, en qué y cómo será destinada la inversión, en cuánto tiempo esperan llevar a cabo su actividad y cual seria el retorno a los inversores. 

Con dicha información la plataforma hace un estudio sobre la viabilidad y legalidad del proyecto para luego publicarla en su página web o aplicación por un periodo de tiempo en el cual se espera recolectar la totalidad de la inversión solicitada, dicho periodo puede variar entre días, semanas o incluso algunos meses dependiendo de las características del proyecto.

Por último, la plataforma se encarga de la difusión del proyecto para llegar a un mayor número de personas aumentando la probabilidad de que se logre el objetivo económico para financiar el proyecto. En algunos casos las plataformas dan una opción de mayor posicionamiento o difusión del proyecto a cambio de un valor monetario. En caso de recaudar el dinero en la ventana de tiempo durante la cual se publica el proyecto, se financia la actividad.

¿Qué es el CrowdLeasing?

De manera similar, el crowdleasing es una herramienta de financiación conjunta en la cual un grupo de participantes invierten en porciones diferentes en un proyecto. La diferencia entre estas dos metodologías de inversión radica en que para este segundo caso, las inversiones se realizan específicamente con el objetivo de realizar la compra de algún activo productivo, el cual se alquila al proyecto y esté paga un cánon fijo por el uso del activo con el compromiso de realizar la recompra al final del periodo establecido, compartiendo parte de sus utilidades generadas. 

Igualmente existen plataformas virtuales que se encargan de realizar la actividad de crowdleasing (en algunos casos las mismas plataformas que realizan crowdfunding brindan también la opción de optar por el crowdleasing) y funcionan de manera similar. 

Para comenzar solicitan la misma información y documentos básicos que permiten entender las características del negocio y de la inversión que están solicitando. Con dicha información analizan la factibilidad del proyecto y se realiza un acuerdo en el cual se dictan las condiciones del arrendamiento del activo (periodo de tiempo del arriendo, taza a la cual se espera realizar los pagos y el porcentaje de las utilidades finales que destinarán para realizar la compra del activo al finalizar el periodo acordado).

Luego de tener todos los puntos acordados y haber realizado la verificación de la información se hace la publicación del proyecto en la plataforma especificando cada uno de los productos en los cuales es posible invertir durante la ventana de tiempo acordada. 

Para finalizar, se realiza la difusión y promoción del proyecto con el objetivo de conseguir la meta en un tiempo menor al planteado e igualmente, en algunas plataformas, se ofrece una mejor posición o una mayor difusión del proyecto a cambio de un valor monetario extra.

El CrowdFunding y CrowdLeasing en la industria del Cannabis en Colombia

Ahora bien, teniendo en cuenta lo explicado en puntos anteriores es importante reconocer que la actividad de cultivo de cannabis en Colombia se encuentra en un periodo de gran importancia ya que existe una gran motivación para impulsar el cultivo y la exportación legal de sus derivados, esto con el objetivo de reforzar la economía del país en el periodo de pandemia que vivimos.  

Sin embargo es necesario implementar herramientas de financiación actuales e innovadoras que permitan no solo a grandes compañías abarcar el mercado del cannabis, sino también a los medianos y pequeños cultivadores que tienen un gran potencial pero que no cuentan con el apoyo financiero por parte de entidades debido a la falta de iniciativas que sean viables para que ellos participen. 

Por lo tanto, plataformas que mediante el crowdfunding y crowdleasing, permitan dar a conocer nuevos proyectos del sector, con unas características de procedimientos y requerimientos mucho más favorables para los medianos y pequeños empresarios (sin dejar de lado la verificación legal y financiera pertinente para cada uno de estos) es uno de los caminos más favorables por los cuales puede optar la industria de la mano del gobierno y así apoyar la economía del país. 

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